Paneles solares conectados a la red
- Visita técnica y diseño según tu factura y tu techo
- Paneles, inversor, estructura y protecciones
- Trámite de conexión con tu empresa de energía
- Con baterías para seguir funcionando en los cortes
Tiendas, barberías, restaurantes, oficinas y casas que dejan de pagar la luz más cara. Mira cómo se llenan de paneles, simula un corte de luz y calcula el tuyo.
Los que más ganan con paneles son los que tienen neveras y aires prendidos todo el día: tiendas, barberías, restaurantes, oficinas y casas. Números de ejemplo para tu ciudad.
Casi cualquier techo aguanta paneles. Lo que cambia es cómo los fijamos. Escoge el tuyo y mira cómo queda por dentro.
Un panel de 600 W pesa unos 30 kg y mide cerca de 2,3 × 1,1 m. Con la estructura son unos 15 kg por metro cuadrado, menos que dos personas paradas en el mismo espacio. Siempre revisamos el techo antes de cotizar.
Un sistema solar normal se apaga cuando se cae la red, por seguridad. Con baterías sigues vendiendo, cocinando o atendiendo huéspedes. Hay tres formas de montarlo.
Al mediodía es cuando más dan. En la Costa Caribe hay más sol que en el interior, así que cada panel rinde más.
Los aires, las neveras y los equipos toman la energía de los paneles antes que la de la red. Un negocio que abre de día aprovecha casi todo.
El medidor bidireccional cuenta lo que entra y lo que sale. Eso te vuelve autogenerador a pequeña escala (AGPE).
Lo que entregaste se descuenta de lo que compraste. Si en el mes entregas más de lo que usas, el excedente te lo pagan a precio de bolsa.
Casas, locales, clínicas, colegios y empresas en la Costa Caribe y en el resto del país, con instalaciones que cumplen el RETIE y la NTC 2050.
Diseñamos proyectos de cientos de kilovatios o más, con estudio de conexión, ingeniería y trámites ante el operador de red.
Miramos tu techo o terraza, la sombra, el tablero y tus últimas facturas.
Cuántos paneles, qué inversor, cuánto vas a producir y en cuánto tiempo recuperas la inversión.
Radicamos el formulario de conexión simplificado como autogenerador a pequeña escala, según la CREG 174 de 2021. Hasta 100 kW no necesita estudio de conexión.
Paneles, inversor, protecciones y puesta a tierra, como pide el RETIE. Al final la instalación se certifica.
Cuenta lo que compras y lo que entregas a la red. La empresa de energía lo revisa y da el visto bueno.
Desde la siguiente factura ves lo que entregaste descontado de lo que usaste.
Para empezar solo necesitas tu última factura de energía.
Un carro eléctrico puede gastar tanta energía como el resto de la casa. Mira cuánto suma a tu factura y cuántos paneles más necesitas para cubrirlo.
Un vehículo se carga varias horas sin parar. Por eso el breaker va al 125 % de lo que consume el cargador, en su propio circuito.
Porque usan la energía de día, justo cuando los paneles producen, y porque como comercio pagan 20 % de contribución sobre cada kWh. Cada kWh que no compran vale más.
En estratos 1, 2 y 3 los primeros kWh del mes están subsidiados y el resto se paga a precio pleno. Los paneles quitan primero los kWh a precio pleno.
De noche tomas la energía de la red, como siempre. Lo que tus paneles entregaron durante el día se descuenta de esa energía en tu factura.
Usamos baterías de litio (LiFePO4), las más usadas hoy en sistemas solares: aguantan miles de ciclos de carga, no necesitan mantenimiento y se pueden ampliar después agregando módulos.
Un sistema conectado a la red se apaga solo cuando la red se cae, para proteger a quienes la reparan. Si quieres seguir con luz durante los cortes, necesitas un inversor híbrido con baterías. Te cotizamos las dos opciones.
La Ley 1715 de 2014 y sus actualizaciones dan incentivos a la energía solar, como exclusión de IVA y de aranceles en equipos, y deducción en renta para quien declara. Se piden con una certificación de la UPME. Te decimos si aplican en tu caso.
Los paneles suelen tener garantía de producción de 25 años o más. El inversor dura menos, normalmente entre 10 y 15 años.
Tu última factura de energía y tu cédula o el RUT del negocio. Si no eres el dueño del inmueble, una autorización del propietario. Del trámite con la empresa de energía nos encargamos nosotros.
Con tu última factura te decimos cuántos paneles necesitas, cuánto cuestan y en cuánto tiempo recuperas la inversión. También para instalaciones, cargadores y reparaciones.